Un proyecto de exploración y documentación centrado en una ruta de alta dificultad a través de un valle glaciar remoto, combinando técnicas de alpinismo con un estudio detallado de la morfología del terreno.
Cartografiar y documentar una ruta segura a través de un valle glaciar con creciente inestabilidad estacional, donde la falta de datos topográficos precisos y los cambios en las grietas suponían un riesgo significativo para los senderistas técnicos.
La expedición se planificó en tres fases: reconocimiento aéreo con drones para un mapeo inicial, una travesía de aclimatación para evaluar las condiciones in situ, y el ascenso final con equipo técnico completo.
Se creó el primer mapa topográfico digital detallado del valle, identificando dos rutas seguras alternativas. La documentación generada ha sido utilizada por guías de montaña locales y contribuyó a un protocolo de seguridad actualizado para la zona.
Imágenes de la expedición: cartografía del terreno y equipo técnico en acción en el Valle Glaciar.